Comunidades energéticas locales; impulso al autoconsumo compartido con el Real Decreto 244/2019
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El interés por el autoconsumo eléctrico ha crecido de forma sostenida en los últimos años. Factores como el aumento del precio de la energía, la preocupación por el medio ambiente y los avances tecnológicos han impulsado una nueva forma de gestionar la electricidad. En este escenario, Alromar Energía, con más de veinte años de experiencia en el sector, destaca el papel clave de las comunidades energéticas locales como motor de cambio en el acceso a la energía renovable. El Real Decreto 244/2019 supuso un paso decisivo al reconocer el autoconsumo colectivo y abrir la puerta a proyectos donde varios usuarios pueden beneficiarse de una misma instalación. Actualmente, se trabaja en normativas más específicas que refuercen su desarrollo, garantizando un marco estable y atractivo para ciudadanos, empresas y administraciones.
Comunidades Energéticas en la UE y en España
La Unión Europea reconoce dos figuras clave en torno a las comunidades energéticas: la Comunidad Ciudadana de Energía (CCE), regulada en la Directiva 2019/944, y la Comunidad de Energía Renovable (CER), recogida en la Directiva 2018/2001.
En España, el marco legal se concreta en el Real Decreto-ley 23/2020, que define las Comunidades de Energías Renovables como entidades jurídicas de participación abierta, voluntaria y control democrático, formadas por ciudadanos, pymes y administraciones locales. Su objetivo principal es generar beneficios medioambientales, sociales y económicos en el entorno, más allá del lucro financiero.
Las principales actividades de una comunidad energética son la generación de energía renovable, eficiencia energética, almacenamiento y distribución, recarga de vehículos eléctricos y otros servicios energéticos.
¿Qué son las comunidades energéticas?
Las comunidades energéticas son un modelo colaborativo en el que ciudadanos, pymes y administraciones locales se unen para producir, gestionar y consumir energía renovable de forma conjunta, con el objetivo de generar beneficios ambientales, sociales y económicos en su entorno, más allá del beneficio financiero.
Ventajas de las Comunidades Energéticas
Las comunidades energéticas ofrecen múltiples ventajas: permiten a los ciudadanos acceder de forma justa a la energía renovable y autoconsumirla, fomentan la inversión local y la creación de empleo, generan ingresos que permanecen en la propia comunidad, facilitan la integración de las energías limpias en el sistema eléctrico y aportan beneficios tanto ambientales como sociales, impulsando la cohesión y la equidad en el territorio.
Un modelo que fomenta participación y sostenibilidad
Las comunidades energéticas locales representan una oportunidad para que vecinos, pymes o ayuntamientos produzcan y compartan electricidad limpia, favoreciendo la independencia energética. Además de reducir emisiones de CO₂, estas iniciativas disminuyen el coste energético para los usuarios, impulsan la economía local mediante la creación de empleo en el sector renovable y fortalecen el tejido social gracias a su carácter participativo. Se trata de un modelo que combina beneficios ambientales, sociales y económicos en un mismo marco de actuación, convirtiéndose en un ejemplo práctico de transición energética inclusiva.
Según especialistas en el ámbito, este modelo tiene un alto potencial de expansión en España, aunque persisten ciertos retos relacionados con la gestión técnica de los proyectos, la financiación inicial y la necesidad de una mayor claridad regulatoria. El avance normativo será clave para ofrecer seguridad a los participantes y atraer inversiones que garanticen la consolidación de este sistema de autoconsumo compartido.
Alromar Energía impulsa proyectos de autoconsumo compartido
En este contexto, Alromar Energía refuerza su apuesta por soluciones que promueven el autoconsumo colectivo en comunidades de vecinos, empresas y entidades públicas. La compañía, con sede en Madrid y presencia en varias comunidades autónomas, diseña e instala proyectos adaptados a las necesidades de cada cliente, combinando innovación tecnológica con asesoramiento personalizado y un acompañamiento integral en todas las fases.
“Las comunidades energéticas locales representan un cambio cultural, no solo tecnológico. Permiten democratizar el acceso a la energía y avanzar hacia una economía más sostenible”, señalan desde la empresa. Con más de 2 790 instalaciones realizadas, Alromar Energía se consolida como un socio estratégico en la transición hacia un modelo energético más justo y eficiente, impulsando proyectos que materializan los beneficios del autoconsumo compartido.